Configuración
API: conectá tus sistemas con DialSprint
Creá una clave para que tu CRM o tu ERP mantenga los contactos al día y se traiga los resultados de las llamadas.
Para qué sirve
Si ya tenés un CRM, un ERP o un sistema propio donde vive la información de tus clientes, la API es lo que evita que alguien copie y pegue entre los dos. Tu sistema crea y actualiza los contactos acá, y se lleva de vuelta qué pasó en cada llamada.
El caso típico: tu CRM o core carga la base del mes, DialSprint la disca, y al otro día el core ya tiene la tipificación de cada gestión sin que nadie exporte nada.
Crear una clave
Andá a Configuración, después a API, y creá una clave. Poné un nombre con el que la vayas a reconocer después, por ejemplo el sistema que la va a usar.
La clave se muestra UNA sola vez, al crearla. No la vas a poder volver a ver: guardala donde guardes el resto de tus credenciales y pasásela a quien vaya a hacer la integración. Si se pierde, creás una nueva y revocás la vieja.
Elegí qué puede hacer
Cada clave lleva permisos por recurso, y de cada recurso elegís el nivel: sin acceso, leer, o leer y escribir. Una integración que sólo tiene que traerse los resultados de las llamadas no necesita poder tocar la ficha de un contacto.
Escribir incluye leer, así que no hace falta marcar las dos cosas.
- Contactos: la ficha completa, teléfonos, campos y listas.
- Llamadas: el registro de llamadas y el catálogo de tipificaciones.
- Importación: cargar contactos de a miles.
- Listas de supresión: los números que no se llaman.
- Campañas: ver las campañas y sumarles contactos.
- Conversaciones: leer los hilos de texto.
- Recontactos: leer los recontactos agendados.
Cambiar los permisos después
Tocá la clave en la lista y se abre su ficha: ahí ves todos los permisos juntos, quién la creó y cuándo se usó por última vez.
Si te faltó un permiso, lo cambiás ahí mismo: la clave no cambia, así que los sistemas que ya la están usando siguen andando con los permisos nuevos. No hace falta crear otra, copiarla y revocar la vieja por una casilla.
Una clave revocada se abre igual, pero de sólo lectura: quedó como historia de lo que esa integración podía hacer.
La clave es de la cuenta, no de una persona
A diferencia de la sesión con la que entrás vos, una clave no pertenece a ningún usuario: sigue funcionando cuando quien la creó se va de la empresa o cambia de rol. Por eso la lista muestra quién la creó y cuándo se usó por última vez.
Para dar de baja una integración, revocás la clave. Deja de funcionar en el acto, sin período de gracia.
Qué hace falta
La API necesita una cuenta activa, y la cuenta se activa con la primera carga de saldo. Durante la prueba no responde, y no hay un entorno de pruebas aparte: la integración se arma contra tu cuenta real, así que conviene empezar con pocos contactos.
Avisos en vivo, en vez de preguntar
Además de la clave, podés registrar webhooks: direcciones tuyas a las que te avisamos apenas termina una llamada o cambia un contacto. Están en la misma pantalla, en la pestaña de al lado.
La documentación técnica
Todo lo que necesita quien vaya a programar la integración (los endpoints, los ejemplos, los límites y los códigos de error) está en la sección para desarrolladores. Ese es el link que le pasás junto con la clave.